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Era un miércoles a las siete y media. La cafetera goteaba sobre la hornilla y un olor a canela inundaba
A las siete y cuarto de una mañana de enero, con el olor a café recién colado todavía flotando en la
El viernes por la tarde salí del restaurante antes de lo normal. La cocina estaba tranquila, el gerente
El aire de la Terminal H del Aeropuerto Internacional de Miami olía a café con leche, a bolitas de naftalina
El camión de la 66 venía casi vacío y el aire acondicionado me daba directo en la nuca. Habían sido $2.
Me llamo Carlos, tengo treinta y cuatro años y desde hace siete trabajo como guía en el Lion Country
El llanto del bebé me había reventado la tarde. Yo solo quería tumbarme junto a la piscina del Doral
El mensaje de voz de Valeria entró a las 7:12 de la mañana. Yo estaba en la cocina, sirviéndome un café
Mira, yo sé lo que van a pensar de mí. Lo sé porque yo mismo me lo he repetido cada noche durante meses
Lo primero que oí fue el sonido de la llave en la cerradura. Y supe, en ese mismo instante, que todo









