Katharina saß auf der Bettkante, und ihre Finger umklammerten einen kleinen Spielzeugbagger so fest
La iglesia de la Misión de San José, en pleno corazón de San Antonio, olía a nardos y a madera húmeda
La noche en Brickell olía a jazmín y ambición. Bajo las lámparas doradas del salón privado de un restaurante
“You can put your kids on camp beds,” Inga declared at the gate of the holiday park, instead of saying hello.
Aos 55 anos, casei minha filha. E foi exatamente durante a festa do casamento, entre risos e música
La señora Elena Gable permanecía inmóvil en la mesa de la defensa. Con las manos temblando.
Jej kroki rozpoznawałam bezbłędnie. Stukot obcasów na klatce schodowej starej kamienicy w Poznaniu.
I never thought I’d dread the sound of footsteps. But living on the second floor of a creaky walk-up
“Hey, mate, I haven’t seen your cat around the block for ages. How’s he doing anyway?
Valeria sonreía junto a Daniel, pero su mirada se escapaba una y otra vez hacia el fondo del salón.









