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07
El ladrillo que me costó el taller
Me llamo Rubén Castillo y tengo cuarenta y un años. Durante nueve manejé un taller mecánico en la calle
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04
Gis en la banqueta y todo el verano por delante
En la cuadra había un edificio de departamentos de tres pisos. Del tercero, mi mamá se asomaba por la
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015
Ciento cuarenta y dos noches con una hoja en la boca
El pasillo del ala izquierda olía a cloro y a la canela de la vela que Rosa dejaba encendida en la lavandería.
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09
Rosa pierde la casa donde vivió veintitrés años tras firmar una donación pura e irrevocable
El martes no me despertó el ruido de la mudanza. Me despertó el taladro. A las ocho de la mañana un hombre
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015
La casa de la calle Pajarito
La tía Carola llegó un martes, cuando el sol de Albuquerque pegaba tan fuerte que el asfalto de la calle
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La vecina que escuchó el portazo
Yo vivía en el apartamento 4-B del edificio Los Álamos, en el este de Los Ángeles. El 3-B era de doña
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05
El Taller de Efraín
La historia que voy a contar no es mía, pero la vi de cerca. Trabajo en una clínica comunitaria en el
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011
La niña que susurró un nombre en la tormenta
Esa noche, el aguacero golpeaba los ventanales del club El Rincón del Jaguar, en la Pequeña Habana.
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013
Lo que la entrevista destapó
A las cuatro y media de la tarde, en el estacionamiento del Canal 8, Carmen Guzmán estaba sentada en
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011
El taller que no era mío
Yo trabajé dieciocho años en ese taller antes de que llevara mi nombre. Me llamo Rosa Elena Figueroa