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043
La hija que Sebastián Castillo se negó a conocer
Nunca imaginé que volvería a cruzármelo justo en el lobby de su hotel más lujoso. Pero allí estaba yo
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043
Lo que callé durante dos años
Conocí a Carlos en la fiesta de compromiso de mi sobrina en San Antonio. Yo no quería ir, estaba cansada
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024
Valió la pena el café frío
Doce años no se borran con un portazo. Se borran con silencios. Con un “tengo que quedarme tarde en el
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018
Las Cenizas del Imperio
Valeria apretó la copa de Prosecco hasta que los nudillos se le pusieron blancos. El Prosecco ya estaba tibio.
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030
El bolso de lona que cambió la noche
El cielo sobre los viñedos de Napa Valley cambiaba del azul al color del vino tinto. Eran las 8:47 de
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0475
El sofá viejo
El otoño comenzó con un pastel. Yo todavía no lo sabía, pero esa tarde, en nuestra cocina de Albuquerque
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07
El retrato pegado con cinta
El zumbido del aire acondicionado era lo único que se oía en la joyería Torres aquella tarde de agosto.
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068
Siempre me llamaron «la fracasada» mientras mi hermana se graduaba con honores de Stanford
El brindis iba por la quinta copa de champán cuando mi padre golpeó la mesa con el anillo de sello que
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022
Se rió al romperle la licencia, hasta que ella abrió la guantera
El sol de las tres de la tarde caía como plomo derretido sobre la autopista I-45, a la altura de Houston.
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09
La Cochinita y el Anillo Perdido
El anillo de compromiso salió volando por la ventana del juzgado y fue a rebotar contra un Cadillac estacionado