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No sé por qué el número dieciocho fue el que se me quedó grabado. Tal vez porque a los dieciocho años
La mañana en Coral Gables olía a azahar y a gasolina de lujo. Los jardineros terminaban de podar las
El día que Maritza compró la casa, estábamos en plena ola de calor en San Antonio. Ella salió de la oficina
La primera vez que supe que mi madre intentaba vender mi casa del lago, estaba presumiendo de las fotos.
Me llamo Mercedes y tengo setenta y un años. Vivo en San Antonio, Texas, en la misma casa de ladrillo
Cuando conocí a Camila, yo tenía cuarenta y un años y ya me había cansado de que la gente me buscara
Me llamo René, tengo setenta y un años y vivo en El Paso desde mil novecientos ochenta y dos.
Diecisiete días con el bebé, sola, hasta que encontré la carpeta azul Cuando nació mi hija, mi esposo
Ramiro deslizó sus anillos sobre los nudillos y señaló con la barbilla el centro del círculo que se había
Marisol Reyes llevaba ocho meses de embarazo cuando el doctor Alan Whitfield le pidió que se sentara









