ES
Marisol Reyes llevaba nueve años casada con Héctor Bonilla y todavía recordaba la frase exacta que él
Me llamo Rafael Contreras, tengo treinta y un años y desde los dieciséis meto las manos en motores.
La cifra resultó casi ridícula: seis mil dólares. No "cuarenta mil para un carro nuevo"
Soy Fernando Reyes, tengo cincuenta y ocho años, y llevé investigación de siniestros para aseguradoras
Cuando mi hijo Mateo me dijo que iba a traer a alguien especial a cenar, pensé en pastel de tres leches
Marisol llevaba tres cuadras caminando por Bergenline Avenue cuando la sensación empezó, como una piedra
Yo soy Andrés Figueroa, tengo cuarenta y un años, y durante ocho meses estuve convencido de que mi hermano
Yo estaba en el patio de atrás asando unas chuletas para el cumpleaños de mi hija cuando escuché el golpe.
Yo vendo elote y raspado en la esquina de la calle 26 con Mission, en San Francisco, desde hace nueve
—¡Señor Baldomero, sálgase de esa entrada, que no le va a dar tiempo! —gritó la señora Carmen Reyes









