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Marisol Andújar tenía cuarenta y un años y una regla de oro en su cocina de Reading, Pensilvania: nada
Rosa María llevaba veintitrés años trabajando en la cocina del restaurante Las Palmas, en Union City
El vestido azul turquesa colgaba en la vitrina de la tienda de segunda mano como si esperara a alguien.
El calor de agosto en Reading, Pensilvania, no perdona ni de noche. Ese martes, Marisol Vega salía del
Yo trabajaba en el turno de noche en la planta de empaque de Perdue, en Salisbury, Maryland, cuando mi
Cristina Reyes tenía cuarenta y seis años y las manos manchadas de aceite de motor cuando su yerno le
Marisol Peña apagó el motor de su Honda Civic 2011 frente a la lavandería de la calle 8, en Little Havana
Cuando conocí a Ramón yo tenía veintitrés años y trabajaba en la cafetería de la calle 26 en Union City
La primera vez que pude mover el brazo sin que la vía se me clavara en la piel, pedí el teléfono.
Yo trabajo en la notaría de la calle Ponce de León, en Coral Gables, desde hace nueve años, y en este









