Marisol Fuentes tenía cuarenta y tres años y las manos agrietadas de tanto meterlas en aceite de motor.
Mi mamá tenía una blusa color vino que solo se ponía en ocasiones especiales. Esa noche, después de un
Trabajo de recepcionista en la clínica de podología del doctor Nuñez, en Whittier, sobre Whittier Boulevard
Llevo dieciocho años detrás del mostrador de una ferretería en Union City, Nueva Jersey, la que está
Marisol Reyes llevaba nueve años casada con Héctor Bonilla y todavía recordaba la frase exacta que él
Me llamo Rafael Contreras, tengo treinta y un años y desde los dieciséis meto las manos en motores.
La cifra resultó casi ridícula: seis mil dólares. No "cuarenta mil para un carro nuevo"
Soy Fernando Reyes, tengo cincuenta y ocho años, y llevé investigación de siniestros para aseguradoras
Cuando mi hijo Mateo me dijo que iba a traer a alguien especial a cenar, pensé en pastel de tres leches
Marisol llevaba tres cuadras caminando por Bergenline Avenue cuando la sensación empezó, como una piedra









