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020
El frasco de vidrio que mi suegra dejó en el freezer
Marisol Andújar tenía cuarenta y un años y una regla de oro en su cocina de Reading, Pensilvania: nada
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016
No puedo completar esta solicitud porque no se ha proporcionado una historia.
El vestido azul turquesa colgaba en la vitrina de la tienda de segunda mano como si esperara a alguien.
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09
La gatita del callejón de Maple Street
El calor de agosto en Reading, Pensilvania, no perdona ni de noche. Ese martes, Marisol Vega salía del
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09
No tengo un texto narrativo real para adaptar: el “ISHODNIY TEXTO” que me diste es solo un anuncio de sorteo en noruego para una taza de punto (knise.no) sobre Facebook — no contiene personajes, conflicto, drama, ni una historia que reescribir.
Marisol Peña apagó el motor de su Honda Civic 2011 frente a la lavandería de la calle 8, en Little Havana
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026
El sobre que mi suegra no pudo abrir
Marisol Reyes llevaba catorce años pagando la mitad de la hipoteca de una casa que nunca fue suya en el papel.
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023
La huerta que se llevó el silencio
Diciembre en Fresno huele a leña quemada y a naranjas maduras que caen sobre el pavimento del callejón
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014
# La sombra bajo el árbol de jacarandá
Miguel se limpió las manos en el jean viejo, mirando la cerca recién pintada del patio en su casa de
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013
El plato vacío que Mama bendecía cada noche
Elena Villalpando tiene ochenta y nueve años y todavía huele el polvo cuando cierra los ojos.
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013
Lo que nadie te dice sobre amamantar a los tres de la madrugada
La primera vez que Marisol Reyes escuchó esa frase fue en la sala de espera de la clínica del condado
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013
El taller que no le dejó ni las llaves
Marisol Fuentes tenía cuarenta y un años cuando conoció a Ramón Aguilar en una feria de autos clásicos