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Era un jueves por la noche, las diez y cuarto. Yo estaba detrás de la barra del restaurante El Mirador
Maldito seas, Marco. Eso fue lo único que pensé cuando vi su espalda inclinada hacia ella, hacia esa
Soy mesera de catering en San Antonio. Esa noche me tocó servir en la gala de premiación del Hotel Álamo
Los sábados en el salón de eventos del Hotel Keystone, en Bellaire, son una ruleta rusa: bodas, quinceañeras
Cuando Gloria terminó de untar su cuarta tortilla con mantequilla, se limpió los dedos con la servilleta
El vuelo salía de Los Ángeles a las seis de la mañana y yo ya llevaba dos horas sin dormir, después de
A las 9:12 de esa mañana, Andrés me besó la frente como si aún fuera el esposo atento. Llevaba el traje
El ventilador de techo zumbaba sin mover el aire. La sala apestaba a transpiración y a resina.
El huracán Isaías llevaba tres días sacudiendo los techos de Miami sin dar tregua. Las ráfagas doblaban
A las ocho y diez de esa mañana, Andrés me dio un beso en la frente como si todavía le importara.









