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012
El sábado que dejó de sonar su despertador
La primera mañana de sábado después del entierro, me paré frente a la podadora con las manos colgando
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011
La carpeta de Manila
Soy mesera de catering en San Antonio. Esa noche me tocó servir en la gala de premiación del Hotel Álamo
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012
Tres horas de pie, y tuve que escucharla decir que el pavo era obra de mi marido
Cuando Gloria terminó de untar su cuarta tortilla con mantequilla, se limpió los dedos con la servilleta
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017
Mientras mi esposo compraba un collar de diamantes para su amante, yo vaciaba la casa con nuestro hijo y dejaba un sobre amarillo que acabaría con él.
A las ocho y diez de esa mañana, Andrés me dio un beso en la frente como si todavía le importara.
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08
Algo más pesado que el cemento
Mauricio tenía diecinueve años y llegó al supermercado con las manos negras de grasa. No era un chico
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017
A Quién Vas a Llamar Cuando Seas Tú el Que Se Está Cayendo
Miren, yo sé que ustedes ya se armaron su historia. La escuché mil veces en boca de mis cuñadas, de las
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010
El almuerzo que nadie va a burlar
A la una de la tarde, con el sol pegándole duro al asfalto de la calle Cuatro, los niños del campamento
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011
Once, quise un carro antes que una quinceañera
El día que supe que mi matrimonio llevaba muerto quién sabe cuánto, olía a Lysol y a frijoles quemados.
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012
El chihuahua que se escapaba para volver al refugio, y lo que descubrimos al seguirlo
La primera vez que Pepé desapareció pensamos que había sido un descuido. La puerta del patio se quedó
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015
La empleada que robaba desinfectante y escondía un secreto que valía una vida
La lluvia golpeaba los ventanales del piso 44 del rascacielos en Figueroa Street, en pleno downtown de